"La ideología fatalista, inmovilizadora, que anima el discurso liberal anda suelta en el mundo. Con aires de posmodemidad, insiste en convencemos de que nada podemos hacer contra la realidad social que, de histórica y cultural, pasa a ser o a tornarse `casi natural´." Paulo Freire
14 de enero de 2010
Cortázar, London y el Che, subtextos posibles.
Julio Cortázar-Che Guevara: Juego cruzado
Por: Hugo Montero
Esta es una historia de cruces y paradojas. Los protagonistas son, a la vez, hacedores y personajes de una trama de enredos varios. Julio Cortázar, Ernesto Guevara y Jack London se saludan en un diálogo literario y político donde la imaginación impone sus reglas. Las ilustraciones que acompañan estos textos pertenecen al cuento cortazariano “Reunión”, en la versión ilustrada a cargo de Enrique Breccia, publicada recientemente en España por el sello Zorro Rojo.
Aburridos de tanta página inerte, los cronopios agarran la historia y se ponen a jugar. Cruzan lecturas, alteran tiempos, mezclan las cartas de un mazo inasible, para dar cuenta de una historia que está llena de flechas, aunque no haya pieles rojas de por medio. Resulta que Ernesto Guevara leyó a Jack London, que Julio Cortázar leyó a Guevara y también a London y que el Che leyó, a su vez, a Cortázar. ¿Cómo es esta ensalada de cronopios? ¿Dónde empieza este juego que no tiene reglas ni formularios, que es puro relieve y pura lectura? Citemos, al menos como formal mecánica, un punto de partida. En cualquier tiempo, en su juventud, si los famas insisten en exigir algún tipo de precisión a este relato, un pibe de nombre Ernesto lee un cuento de Jack London llamado “Encender una hoguera”, cuyo escenario es el gélido Yukón. Mucho tiempo después, el mismo joven recuerda ese cuento y no en cualquier momento, lo hace en un instante preciso: a poco de naufragar en tierras cubanas con el yate Granma, acompañado por un puñado de revolucionarios que se empecinan en combatir a un ejército entero. Durante la balacera, Guevara es herido. Mientras intenta adivinar la gravedad de su estado, se arrastra hasta dar con un mínimo reparo. Caprichosamente, London se cruza por su memoria: "Recordé un viejo cuento de Jack London, donde el protagonista, apoyado en un tronco de árbol, se dispone a acabar con dignidad su vida". Eso escribe Ernesto en La sierra y el llano, en 1961.
Lejos de allí, en París (ubicación geográfica requerida por los famas, alterados ante la ausencia de orden alguno), otro argentino lee La sierra y el llano y sus ojos se topan con la cita de London, y el tipo sonríe y subraya esas líneas y su imaginación se dispara. Para 1964, Julio Cortázar termina un relato llamado “Reunión” que tiene como protagonista a ese otro lector de London de apellido Guevara. Inicia el relato, de hecho, con el recuerdo cruzado del guerrillero argentino, herido durante el enfrentamiento..
La nota completa en la edición gráfica de Sudestada Nº83 - octubre 2009
Fuente: http://www.revistasudestada.com.ar/web06/article.php3?id_article=622
17 de enero de 2008
El fantasma de Canterville en el Lola Membrives
Un fantasma escurridizo en el Lola Membrives
UN ligero viento primaveral sopla en las puertas del Lola Membrives mientras una larga lista de cholulos se sacan fotos con Liz Solari, Teresa Calandra y ¡¿el hijo de Teresa?! (Parece ser que el mocete está haciendo sus primeros pinitos en
Prendí un pucho y esperé. A los pocos minutos la corta cola de entrada comenzó a galopar hacia adentro. Otra vez: famosos, o quienes quieren serlo, pero esta vez tomando champán como si fuera la última vez que lo probaran en sus vidas. Otra vez: flashes, risitas y besitos y yo esperando que alguien me dijera dónde demonios estaban mis asientos. Giré la cabeza, un cartel con muy pocas ganas rezaba P U L L M A N en voz baja. Subí la escalera, una interminable escalera que terminó en la cara de bobo del acomodador que me ofrecía un programa a la vez que estiraba la mano en busca de su recompensa. Hice caso omiso a su gesto y subí al tanteo y pegado como salamandra a la única pared que se me ofrecía. Entre docenas de pies desnudos, piernas y zapatos encontré por fin mi banquillo de espectador. Pese a estar al lado del aire acondicionado, estoy seguro que él, sufría de asma crónica. Ni un pequeño desliz de aire fresco se coló por la abarrotada sala.
A lo lejos, unas butacas más abajo, una madre divorciada y con complejo de culpa arrastraba a su madre y a su retoño por entre el mar de piernas y pies y zapatos.
Al principio comenzó la obra. Cibrián cantó y hasta se permitió unas simpáticas morisquetas. Malher, como siempre con su sonrisa pegada a la boca, blandió la batuta y los ángeles con violines, violas, contrabajos y percusión bajaron del cielo.
Lo que pasó a partir de ese momento es otra historia…
26 de noviembre de 2006
Las chicas bestsellers: historias de sexo y aburrimiento
La más vendedora de todas es Melissa P., la cual lleva vendidas más de tres millones de copias de su libro "Cien cepilladas antes de dormir". Sin embargo, las demás concursantes de superchicas bestsellers no se quedan atrás, ya que han vendido un promedio de cuarenta mil copias de sus confesiones.
El fenómeno de estas jóvenes escritoras tiene su basamento en una hábil estrategia editorial (entre ellas las de Editorial Planeta). Pero no se queda allí, hay más que contar.
En todos los casos, lo que nos "cuentan" las chicas en sus blogs y sus libros satisfacen el morbo y el voyeurismo tanto de adolescentes como de adultos. Es que estas chicas, hábiles marketineras, saben como "calentar" al lector con frases del tipo "me encanta pasearme desnuda por mi departamento", o "cuando escribo mi blog sólo me quedo con la bombachita puesta". Eso es lo que venden: sexo y aburrimiento. Aburrimiento,porque como ellas mismas confiesan, son hijas de padres de clase media y alta que no tienen nada que hacer en la vida, como por ejemplo trabajar para vivir. Lamentablemente ese arquetipo de joven-que-tiene-dinero-y-se-aburre-en-la-vida es muy típico en el mundo en el cual vivimos. Un mundo que está dividido en dos, el de aquellos que apenas sobreviven ( el 50% de la población argentina), y otro en el que viven, y reproducen el modelo de explotación, los "niños bien", que no necesitan nada material porque ya-lo-tienen-todo (menos del 10% de la población argentina concentra el 90% de las riquezas) y por ese motivo buscan nuevas experiencias para saciar su ociosa vida.
En esta última categoría entran las superchicas bestsellers.
Con sus historias de sexo desenfrenado, las drogas y la noche dibujan el planisferio de un mundo trivial, pero altamente mercantilista, y vendible, a quienes en ellas ven, merced al modelo neoliberal imperante, un espejo de sus vidas.